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Terra
La Coctelera

José María Barrientos

No es lo mismo una época de cambios que un Cambio de Época. (Leonardo Da Vinci)

Categoría: Valores

1 Abril 2012

Medio pan y un libro. (Discurso de García Lorca hace 80 años)

En este pequeño discurso que leyó Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo natal, Fuente Vaqueros, puede apreciarse su rabiosa actualidad en nuestros días, 80 años despues.

Medio pan y un libro

“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

Fuente Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

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19 Septiembre 2010

Habla Néstor

Néstor Martín Fernández de La Torre, (1.887 a 1.938), no sólo ha sido el más brillante de los pintores canarios, que admiró y sigue admirando con la fuerza de sus obras de estilo modernista, como los Poemas del Mar y de la Tierra, sino que fue un preclaro precursor de lo que el Turismo iba a representar para las Islas Canarias, como demuestra el siguiente texto:

(Folleto publicado por la Junta Provincial de Turismo, Las Palmas de Gran Canaria, 1.939)

LA LECCIÓN DEL PASADO

Mi país ha vivido bajo la fascinación de los cultivos especiales que se ha sucedido desde hace tiempo, produciendo épocas de gran prosperidad, con intervalos de profundas crisis, rayanas en la miseria.

Desde mi estudio en París pensé muchas veces con tristeza en la inseguridad del porvenir de mi país, en el cual un pedazo de tierra dedicado al plátano alcanza un valor superior a grandes extensiones de terreno en cualquier suelo del planeta. Y se fundaba mi dolor en que, precisamente, la pasajera prosperidad hacía perder a mis paisanos la conciencia de la situación y olvidarse en el vaivén de su economía, de lo estable que ha sido y es "hacer país". Revalorizando lo propio, preparando nuevas fuentes de riqueza y hasta restaurando cultivos tradicionales que prestigiaron en un tiempo nuestro solar en el mundo, en primer término, el de sus vinos, el primer diplomático enviado por los Estado Unidos al continente europeo, en un banquete ofrecido a las autoridades de Londres, hacía ocupar en la lista de vinos, en puesto de honor a las malvasías de Canarias, que habían ganado la más alta reputación en Europa.

LA MEDITACIÓN DEL MOMENTO

Y era el momento propicio para iniciar este plan de revalorización exactamente aquél en el que el oro se nos entraba por las puertas. El cosechero de la cochinilla, como hoy el del plátano, no pensaba en otra cosa que en acrecer sus parcelas, invirtiendo sus beneficios en la compra de una finca más. Con este panorama a la vista hubiera sido suicida volver a mi tierra en silencio y no para despertar ambiciones nuevas, eminentemente espirituales, sin abandonar, por supuesto las económicas, era empresa quimérica mientras perduró el imperio de la banana. Hoy, ante la decadencia de este cultivo ya se pueden iniciar consejos y orientaciones hijos de una experiencia pasada, cuya lección nunca aprendimos. Es de notar, aunque sea de pasada, que la fascinación del cultivo especial suponía una dedicación a otros elementos de riqueza que saltan a la vista. Hemos vistos arribar a nuestra casa forasteros que se han aprovechado de nuestra indolencia e imprevisión. Muchos de ellos en el ejercicio de improvisadas industrias, actividades comerciales, han logrado un afincamiento definitivo entre nosotros. Se ha comentado muchas veces que "fulanito", llegando aquí sin dos pesetas, con un bar, fonda o cualquier modesta industria, pudo amasar en pocos años una fortuna pero ¿quién era el hijo de familia capaz de ponerse detrás de un mostrador?, era más "chic" darle una carrera y hacer de él, en la mayoría de los casos, un hombre inútil.

EL ASALTO AL TURISTA

En estas condiciones surge el turismo, como hecho y como problema, imponiendo brutalmente la necesidad de la revolución integral del país, en que nunca habíamos pensado. Trazar un plan de propaganda turística sin antes preparar el país, me parece contraproducente. Tengamos en cuenta que el viajero que nos visita no viene a nuestras islas para encontrar en Tejeda un tacón de Luis XV o una cabellera oxigenada. Hasta en los pueblos más apartados ha ido desapareciendo el uso de la mantilla canaria, sustituida por velos o sombreros ridículos, traídos por vientos de afuera. La belleza de nuestros paisajes sufre los efectos del modernismo estandarizado, con el clásico cajón armado, que desplaza a la típica casa campesina. Proyectos y reformas urbanas se han concebido en vía estrecha, los árboles y las flores se han visto privados del amoroso cuidado que hubiera hecho de esta tierra un lugar delicioso para el turista de lo auténtico queda poco, el folklore ha ido olvidándose: y en el tema de desaparición, hasta ha desaparecido el inteligente artesano (platero, tallista, forjador, etc.), que a principios de siglo tenían en la artesanía un medio de vida, ante la invasión de mil chucherías que, precisamente por ser exóticas, merecieron acogida preferente.

LA PEQUEÑA GRAN INDUSTRIA

El turismo lo entiendo como una grande y compleja industria que ha de desarrollar el país entero. Si no recobramos y acentuamos nuestra personalidad, nada podemos ofrecer al turista que le halague y satisfaga, dentro de un estilo netamente canario tenemos que revalorizar todo lo nuestro, sea moderno o tradicional, de otro modo seremos suplantados por el industrial o por el comerciante de afuera, como pasa hoy a nuestros ojos, desde el "cambullón" hasta los hoteles y tiendas monopolizan el comercio turísticos con artículos exóticos, menos mal que se trata de paisanos, pero se dan casos de los que se lucran son extranjeros. Los bazares de "indios" no me dejarán mentir.

A parte de esto, la creación de industrias típicas aumentaría el bienestar del país, fomentando el trabajo y torciendo a nuestros bolsillos el dinero que distrae el extraño. Con los bordados y calados del país, orientando su confección inteligentemente, encontrarían ocupación decorosa miles de mujeres, redimiéndolas del terrible problema del paro. Lo mismo ocurriría con las telas tejidas en el país. En Madeira, donde las industrias turísticas están en manos de los naturales, más de diez mil mujeres viven del producto de sus calados y bordados, llegando a extremos de desbordar la producción, invadiendo nuestros mercados, "incluso el nuestro".

Habéis observado que el turista pide siempre lo que para él es exótico, es decir, el producto típico del país que visita. Pues bien, si acompañáis en cualquier viajero en gira por el interior de la isla, y os tienta el deseo de ofrecerle una sencilla merienda en la tienda mejor surtida que se encuentra al paso, y pedís vino del "Monte", os dirán que solo tienen Jerez, Oporto, Málaga,... sin que falta, naturalmente, el whisky (en sustitución de nuestra original y exquisita guindilla). Si solicitáis queso de Guía, o Valleseco, o chorizo de Tamaraceite, os contestarán que sólo disponen de queso de "bola" y de salchichas de Francfort, de dulce repostería isleña, nada. En este tramo sólo pat-a-kake... y esto sabiendo el comerciante, como nosotros, que nuestros productos no tienen nada que envidiar a los importados.

EL TRAJE TÍPICO

Debo hacer mención del traje típico, creado por mí, que ha merecido algunas críticas. La creación responde a fundamentos y motivos tradicionales, aunque condicionada a las necesidades y exigencias del propio turismo, dándole el colorido y alegría que el viajero espera encontrar. La "nagüeta del totorota" no ofrecía ningún interés al visitante, y era además antiestética.

Cada uno de los detalles del traje responde a un precedente tradicional embellecido, si se quiere, como creación que es de un artista, pero no falseado, en esto, como lo demás, el turista espera encontrar un motivo que le satisfaga, y la realidad debe responder a este deseo.

LA PRESENTACIÓN ESTÉTICA

Señalando defectos, quiero indicar también la labor que, a mi juicio, debe acometerse.

En cuanto al color de la ciudad y de los pueblos, resalta por lo general un marcado mal gusto. Se hace necesario imponer resueltamente el blanqueo con cal de las fachadas de las viviendas. Se ha llegado a decir que en una ciudad en que resalta la nota blanca, se hace necesario el uso de gafas para proteger la vista. Las Palmas y nuestros pueblos, hasta fines del pasado siglo, no conocieron otro color que blanco. Se dice todavía, efectivamente, "albear", que quiere decir blanquear, cuando se da color a un muro porque indudablemente eso, blanquear, era lo que hacía, aunque hoy la palabra haya degenerado al cambiar las costumbres, y se diga seriamente que se le albea una casa de rojo o verde, sin embargo, la gafa protectora ni se conocía ni se usaba. Ha sido precisamente en estos últimos años cuando se ha introducido esta costumbre, coincidiendo con los colores chillones de las fachadas.

Otra ocupación apremiante es la del embellecimiento de nuestros campos, arbolado y flores, son los elementos insustituibles para remediar tan urgente necesidad. Los "riscos" y los barrios de la ciudad, lo mismo que el contorno de toda la isla, repeles al viajero. Su contemplación no le anima ciertamente a desembarcar. Y, ya dentro de la isla, paisajes de indudable y superior belleza, se adivina que pudieron acrecer su encanto si la iniciativa de los habitantes se lo propusiera. Cubrir de geranios y trepadoras las tapias y murallas que dominan las carreteras, fomentar la colocación de plantas y flores en las ventanas y azoteas, aconsejar la plantación de papayas, de fácil cuidado y conservación, en los patios y huertos, con algún positivo provecho, ya que su fruto es exótico para el viajero; intensificar el cultivo del cactus en todas sus variedades, dedicar especial atención y fomento a la flora netamente isleña, tan rica y variada, desterrando la costumbre, implantada en primer término por nuestras corporaciones, de difundir la plantación de árboles extraños; toda esa labor puede ser fructífera mediante una constante y paciente propaganda, acompañada del aliciente de algunos premios en metálico.

LA PRESENTACIÓN SOCIAL

Urbanidad, cortesía, hospitalidad, cooperación ciudadana, en una palabra, son el complemento de una preparación turística. Se trata, pues, de crear lo que pudiéramos llamar ambiente social turístico, propicio tanto al fomento del turismo, cuanto al desarrollo de las industrias convenientes. El viajero que nos visita, aunque no se tenga en consideración sino su carácter de factor económico de nuestra vida, tiene derecho a un trato de favor, a extraordinarias atenciones de cordialidad que le permita olvidar que se encuentra en país extraño. Este espíritu hay que inculcarlo en los niños, durante su paso por la escuela, como se está haciendo en Italia y Alemania, mediante charlas y conferencias que se alternan con sus estudios.

En la organización de servicios no hay que olvidar nunca que deben responder a las exigencias de una ciudad de turismo, y que se ha de destacar en todos los detalles la nota propia, ese es el perfil de la canariedad que es el que comunica su originalidad a nuestra presentación. ¿Cuánto más atractivo sería para el viajero el que, al pisar los muelles, se encontrara un "cambullón", de hombres y mujeres, ostentando con dignidad el traje típico, y ofreciendo frutos, flores y productos genuinos de nuestra tierra?

Y dentro de ese perfil de canariedad que se ha cultivado con el mayor escrúpulo, no hay que ponderar que ha de destacarse hasta la exageración la nota de limpieza, en las personas y en las cosas. Ahora mismo se observa una profusión de signos extremistas y de papelotes que se adhieren a los muros y frontis, demostrando que nuestro pueblo se halla aún más lejos de la tan deseada adaptación ciudadana al ambiente turístico.

EL ARTE POPULAR

He insistido en la importancia primordial que para el turismo tiene el fomento de las pequeñas industrias del país, cuyo valor es más estético que utilitario. Estimo que hasta debería pensarse en la posibilidad de liberarlas de todo impuesto, en consideraciones al provecho que reportarían al país, y por ende, directamente al tesoro público, pero existe otro elemento afín al que hay que atender con igual cuidado, es el arte popular. Va infiltrándose entre nosotros por fortuna, la costumbre de otorgar becas a los alumnos pobres aventajados de nuestros centros de enseñanza, sin excluir a los aprendices de arte. Llegar a ser artista es una noble ambición, patrimonio de pocos, ¡pero es tan difícil lograrlo! Muchos de esos chicos pierden sus mejores años en una senda, sin llegar a la verdadera categoría de artista. Para ellos la ayuda oficial es estéril. Preferiría, pues que se derivara a otro orden de arte, más inmediato y seguro, al cultivo del arte popular, tan en armonía con los puntos de vista del turismo. Las rondallas y las escuelas de canto, en primer término, en el historial de nuestras dejaciones hay que anotar con melancolía el olvido de nuestros cantos populares, con la literatura que le es propia. He oído aires populares con letra y estribillo importados. No se puede llegar a mayor abandono.

VISIÓN DEL PORVENIR

La Playa de Las Canteras, que pudo dar nuestra máxima atracción, es la demostración más palpable, aparte de otras muchas, de falta de visión. Magnífica antesala sería la barriada porteña, si hace cuarenta años se la hubiera concebido con la visión de un porvenir no muy lejano. Lo mismo diremos del aeropuerto de Gando. Dentro de cuarenta o cincuenta años -no olvidemos nuestra condición de isla- cuando la aviación sea el medio normal de comunicación, resultará que habrán de invertirse tres cuartos de hora desde Las Palmas a Gando y sólo quince minutos desde allí a Tenerife. Situado el aeródromo en las proximidades del Campo de Golf, quedaría colocado a las puertas mismas de la ciudad y habría de ser un motivo más de embellecimiento, mejorando el fondo de la misma.

Mirando el porvenir, hemos de tener en cuenta también la formidable Playa de Maspalomas. Quizá sea prematuro pensar desde ahora en ella; pero por lo menos evitemos que lo que se haga pueda convertirse en obstáculo para que las generaciones que nos sucedan lleven a cabo los proyectos que en un futuro más inmediato aconsejen las realidades del momento. No concibamos las cosas en pequeños sino en grande con la vista en el porvenir aunque los espíritus materialistas pudieran asustarse y calificarnos de irrealistas.

MI COLABORACIÓN

He trasladado a mi tierra mi estudio de París, con propósito de dedicarme por entero a mi país. Comprendo que la labor es dura y agotadora; pero me propongo continuarla hasta el fin, pese a los momentos de desaliento que me esperan ante tanta incomprensión. De mis proyectos, algunos los veo ya realizados. En primer término la adopción del traje típico, de cuyos resultados no estoy descontento, aunque confío en que las sociedades difundan su uso mediante la organización de períodos festivales y bailes. El albergue de la Cruz de Tejeda, va en vías de realización, y será en su día el exponente más destacado de la personalidad canaria, en un ambiente de confort y gusto, a tono con los más exquisitos refinamientos. La cabalgata de reyes, junto a los demás festivales por mí organizados, tienden a establecer permanentemente un ciclo anual de espectáculos de íntimo sabor canario. Tales han sido los jalones de mi labor.

Como consecución de un programa más vasto concibo la exposición permanente de productos canarios en el Parque Doramas.

En ella estarán representados todos los productos de la escala de industrias del país, típicas y modernas, y los de la tierra, junto a la exposición se levantará el monumental pueblo canario, exhibición viva de nuestras costumbres y tradiciones, artesanos auténticos, que lograrían con su arte sus medios de vida y contribuirían al bienestar del país elevando su clase; laboratorio folklórico, escuela de canto y música popular, etc., etc.

En este proyecto figura también la reconstrucción del antiguo Hotel Santa Catalina, acomodándolo a un estilo netamente canario, pues aparte de que la construcción de un gran hotel de tipo internacional no está al alcance de la economía del país, no dejaría de ser para el viajero un hotel más, sin el atractivo de lo desconocido e inesperado, como lo sería para él en este caso un edificio de aspecto sencillo y original, dentro de un área y ambiente isleño, en el que le sería grato hasta la delicada nota de servidumbre vestida de traje típico.

Figura igualmente en el proyecto un gran salón de fiestas o casino, que recoja la vida elegante y cosmopolita, y lugar para ciertos recreos que, si algún día se autorizan, contribuirían poderosamente a promover grandes iniciativas turísticas. Debo advertir que todos estos proyectos se realizarían sin cambiar la fisonomía del precioso Parque Doramas y sin sacrificar ni un solo ejemplar de sus arboledas.

Realizados que fueran, ya tendríamos los genuinos productos y creaciones del país en constante exhibición y movimiento y en abundante rendimiento de ingresos, que quedarían en beneficio exclusivo nuestro, haciendo verdad el aforismo de que el turismo es una riqueza invisible que se desparrama en cuantía fabulosa, no alcanzada por ninguna otra fuente de riqueza. En pos de esto irían surgiendo otros motivos atendibles y también provechosos. El Castillo de la Luz, por ejemplo, restaurado y convertido en museo, podría acoger los nombres de los primeros canarios que se enrolaron en la sublime aventura del descubrimiento de América, y de los que, más tarde con Hernán Cortés, Pizarro y otros caudillos colaboraron en la conquista del nuevo mundo, con cuya historia la nuestra está tan enlazada. Podrán unirse datos y aún cosas, pues no hay que olvidar que el turismo se alimenta de la admiración al pasado, que es necesario reconstruir ante sus ojos, invitando, si se quiere, para suplir la falta de lo auténtico, sabiamente y con fidelidad.

Surgirán también, modestos mesones en los lugares preferentes de la isla, sencillos y limpios, de construcción y mueblaje canarios, en los que se podría tomar una merienda o servirse también comida típica; y las pequeñas casetas de comercio del tipo de la de "Fataga" en el muelle de Santa Catalina", para la venta de los variados productos de la industria turística.

La explosión permanente será como la primera "guagua" que transitó la carretera del puerto, después vendrían las demás.

HACER PATRIA

Todo este programa de revalorización, de exaltación de la región, de canariedad, no es otra cosa que la labor en la reconstrucción de la patria, para lograr la mayor riqueza y bienestar de todas y cada una de las regiones que la componen, la grandeza de nuestra nación, al acusar y perfilar un sentido de canariedad en los distintos órdenes de la vida, destacamos con ello y realzamos nuestro sentir españolista como avanzada que somos de la patria en el atlántico.

CANTO FINAL

Islas afortunadas, jardín de las Hespérides, Campos Elíseos... tales fueron los nombres que los antiguos asignaron a Canarias atribuyéndoles condiciones paradisíacas, ¿será acaso imposible reconquistar esta fama? No lo creo, es labor que corresponde a los hijos de esta tierra privilegiada, entre los que yo me ofrezco incondicionalmente y prometo cuanto valgo.

 

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19 Septiembre 2010

La política se puede hacer de otra manera.

Nick Clegg, líder de los Liberal Demócratas de Inglaterra y Viceprimer Ministro del Reino Unido, sigue demostrando con hechos, con pequeños gestos, que las cosas en política se pueden hacer de distinta manera a como se hacen hoy por hoy en España y por supuesto en Canarias.   En la primera quincena de agosto, como todos los años, visita con su familia el pueblo de Olmedo, en Valladolid,  donde nació  su esposa y vive la familia de ésta. Este verano es el primero que acude como Viceprimer Ministro del Reino Unido, y verdaderamente dio lecciones de humildad política que vale la pena comentar, con gestos directos hacia las personas.   

Sus apariciones ante los medios de comunicación españoles fueron múltiples y a cual más sencilla y llana, como uno más del pueblo. De compras en el supermercado, en el parque jugando con sus hijos, jugando al dominó con sus amistades en un bar del pueblo... Se codea con todo el pueblo, habla perfectamente español y es el Viceprimer Ministro de Inglaterra, una de las primeras potencias del mundo.Entrevistado en el telediario de TVE, responde a la pregunta de la periodista sobre la forma de llegada a los estudios, a lo que responde con  toda naturalidad, que había cogido el autobús en Olmedo hasta la Estación de Madrid, donde tomó un taxi hasta los estudios de Televisión.

Las relaciones de Canarias con el Reino Unido siempre han sido muy estrechas y fructíferas, baste mencionar algunos campos en los que los británicos son nuestros principales clientes como es el  turismo, el plátano, el tomate, flores cortadas etc. Considero que ha llegado el momento de empezar a "importar" a Canarias la forma de hacer política de este líder europeo que es Nick Clegg.

Nuestro partido, el Centro Democrático Liberal de Canarias, CDL, está trabajando para lograr que Nick visite nuestras islas y de ésta manera poder conocer directamente a este político que está demostrando que las cosas en política se pueden hacer de manera distinta a como se hacen hoy por hoy en España y en Canarias.  Podremos reafirmar políticamente a través de nuestro partido unas relaciones que vienen de viejo entre Inglaterra y Canarias.

Para nosotros, para todos los militantes del Centro Democrático Liberal de Canarias, es un objetivo que nos hemos marcado y por el que vamos a luchar hasta conseguirlo, contamos para ello con la inestimable ayuda de nuestro presidente nacional Sean O`Curneen Cañas.   

Le mostraremos a Nick nuestra tierra así como los lazos que nos unen con el pueblo británico y le demostraremos en esos días que aquí, en las Islas Canarias, hay gente que piensa que en política las cosas se pueden hacer pensando en las personas, abriendo camino a las personas.

 José María Barrientos
Miembro de la Ejecutiva Insular del CDL
Gran Canaria  

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27 Junio 2010

¿Por qué la política?

A veces, me hago a mi mismo esta pregunta: ¿Por qué he elegido la política como actividad principal?. Desde que tuve el placer y el privilegio de conocer a un buen amigo de Madrid llamado Sean, y empecé a descubrir sus pensamientos políticos, me viene a la mente una sola respuesta: Porque hay siete objetivos que solo se pueden abordar desde la política:

1.-La igualdad

2.-La erradicación de la pobreza

3.-El buen funcionamiento de la democracia

4.-El progreso del conocimiento (educación, investigación e innovación)

5.-La protección del planeta que habitamos

6.-El desarrollo de una cultura de la iniciativa

7.-Las futuras generaciones de canarias y canarios.

Para abordar con garantías de éxito la resolución de estos objetivos, créanme, hay que dedicarse a la política en cuerpo y alma, lo demás no sirve.

Yo, solo puedo aportar lo que humildemente esté a mi alcance, como ser humano y como profesional que ha dedicado toda su vida al mundo de la gestión  y del trabajo en equipo. Es poco, pero lo doy desde el corazón y convencido de que, por lo menos, aquellos que me recuerden podrán decir: "José Mari, lo intentó".

La igualdad es uno de los derechos fundamentales del ser humano, recogido en el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice lo siguiente: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".

Me considero un activista por la igualdad, y a lo largo de mi vida, he ido dando muestras de ello, y desde la política voy a seguir luchando contra esa lacra social que significa la violencia de género, el maltrato a los más débiles y cualquier otro comportamiento que suponga desequilibrio y desigualdad.

Creo firmemente que se puede hacer mucho mas, que se pueden dedicar mas medios y de forma mas efectiva a luchar contra la desigualdad.

Y también pienso que la igualdad es el principal síntoma de progreso de una sociedad.

Sociedades avanzadas como la nuestra, no pueden permitir que ciudadanos de nuestro propio país, estén pasándolo muy mal, porque políticamente no se ha hecho lo suficiente en tiempo y forma y los niveles de pobreza, crezcan cebándose con los más débiles. ¡A esto no hay derecho!

Tampoco nos podemos quedar de brazos cruzados, políticamente hablando, viendo como nuestros vecinos de África siguen sin levantar cabeza y sus sociedades no avanzan en economía ni en sistema democrático.

Por no habernos dedicado lo suficiente a la política, ahora son "los mercados" los que mandan y los que dirigen la nave de la humanidad globalizada, y la política tiene ahora que solucionar gran cantidad de problemas financieros y de toda índole, por supuesto con dinero público, que "los mercados" han ocasionado previamente.

La educación, la investigación y la innovación, son de los primeros capítulos en perder medios y recursos presupuestarios. También es un objetivo político clave, el sentar las bases para que esto no suceda.

A veces nos sorprenden con proyectos que pueden atentar contra la naturaleza mas querida y respetada por todo un pueblo, por toda una isla, o con clasificaciones y desclasificaciones de especies que los científicos desaconsejan y políticamente no se hace nada, ¿hasta cuando aguantará el planeta?

También tengo claro que los políticos tenemos el deber de potenciar la cultura de la iniciativa y del emprendedor, de la persona que genera su propio puesto de trabajo y que además crea empleo para sus conciudadanos. Hay mucho por hacer, en esto y en todo lo demás.

La solución la tienes tu en tus manos, ciudadana y ciudadano, que quieres una Canarias socialmente preparada, con una democracia avanzada que genere empleo para todos y que mejore constantemente sus sistemas sanitarios y de educación, que potencie su cultura y sus signos de identidad, que atienda con dignidad a los menos favorecidos, a los discapacitados, a los inmigrantes, con servicios sociales avanzados y efectivos, con emprendedores y profesionales capaces de dinamizar nuestra economía y a la vez ser respetuosos con nuestro medio ambiente.

Si de verdad quieres todo esto para las nuevas generaciones de canarias y canarios, recuerda: "Sólo haciendo del  ciudadano el protagonista de toda acción y preocupación política puede una sociedad desarrollar su potencial y gozar de una democracia auténticamente ciudadana".

¡Palabras sabias de Sean!

 

 

 

 

 

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17 Abril 2010

Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial

Adoptada y abierta a la firma y ratificación por la Asamblea General en su resolución 2106 A (XX), de 21 de diciembre de 1965
Entrada en vigor: 4 de enero de 1969, de conformidad con el artículo 19

Los Estados partes en la presente Convención,

Considerando que la Carta de las Naciones Unidas está basada en los principios de la dignidad y la igualdad inherentes a todos los seres humanos y que todos los Estados Miembros se han comprometido a tomar medidas conjunta o separadamente, en cooperación con la Organización, para realizar uno de los propósitos de las Naciones Unidas, que es el de promover y estimular el respeto universal y efectivo de los derechos humanos y de las libertades fundamentales de todos, sin distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.

Considerando que la Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en la misma, sin distinción alguna, en particular por motivos de raza, color u origen nacional,

Considerando que todos los hombres son iguales ante la ley y tienen derecho a igual protección de la ley contra toda discriminación y contra toda incitación a la discriminación,

Considerando que las Naciones Unidas han condenado el colonialismo y todas las prácticas de segregación y discriminación que lo acompañan, cualquiera que sea su forma y dondequiera que existan, y que la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de 14 de diciembre de 1960 [resolución 1514 (XV) de la Asamblea General], ha afirmado y solemnemente proclamado la necesidad de ponerles fin rápida e incondicionalmente,

Considerando que la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, de 20 de noviembre de 1963 [resolución 1904 (XVIII) de la Asamblea General] afirma solemnemente la necesidad de eliminar rápidamente en todas las partes del mundo la discriminación racial en todas sus formas y manifestaciones y de asegurar la comprensión y el respeto de la dignidad de la persona humana,

Convencidos de que toda doctrina de superioridad basada en la diferenciación racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta y peligrosa, y de que nada en la teoría o en la práctica permite justificar, en ninguna parte, la discriminación racial,

Reafirmando que la discriminación entre seres humanos por motivos de raza, color u origen étnico constituye un obstáculo a las relaciones amistosas y pacíficas entre las naciones y puede perturbar la paz y la seguridad entre los pueblos, así como la convivencia de las personas aun dentro de un mismo Estado,

Convencidos de que la existencia de barreras raciales es incompatible con los ideales de toda la sociedad humana,

Alarmados por las manifestaciones de discriminación racial que todavía existen en algunas partes del mundo y por las políticas gubernamentales basadas en la superioridad o el odio racial, tales como las de apartheid, segregación o separación,

Resueltos a adoptar todas las medidas necesarias para eliminar rápidamente la discriminación racial en todas sus formas y manifestaciones y a prevenir y combatir las doctrinas y prácticas racistas con el fin de promover el entendimiento entre las razas y edificar una comunidad internacional libre de todas las formas de segregación y discriminación raciales,

Teniendo presentes el Convenio relativo a la discriminación en materia de empleo y ocupación aprobado por la Organización Internacional del Trabajo en 1958 y la Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 1960,

Deseando poner en práctica los principios consagrados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial y con tal objeto asegurar que se adopten lo antes posible medidas prácticas,

Han acordado lo siguiente:

Parte I

Artículo 1

 

1. En la presente Convención la expresión "discriminación racial" denotará toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública.

2. Esta Convención no se aplicará a las distinciones, exclusiones, restricciones o preferencias que haga un Estado parte en la presente Convención entre ciudadanos y no ciudadanos.

3. Ninguna de las cláusulas de la presente Convención podrá interpretarse en un sentido que afecte en modo alguno las disposiciones legales de los Estados partes sobre nacionalidad, ciudadanía o naturalización, siempre que tales disposiciones no establezcan discriminación contra ninguna nacionalidad en particular.

4. Las medidas especiales adoptadas con el fin exclusivo de asegurar el adecuado progreso de ciertos grupos raciales o étnicos o de ciertas personas que requieran la protección que pueda ser necesaria con objeto de garantizarles, en condiciones de igualdad, el disfrute o ejercicio de los derechos humanos y de las libertades fundamentales no se considerarán como medidas de discriminación racial, siempre que no conduzcan, como consecuencia, al mantenimiento de derechos distintos para los diferentes grupos raciales y que no se mantengan en vigor después de alcanzados los objetivos para los cuales se tomaron.

Artículo 2

 

1. Los Estados partes condenan la discriminación racial y se comprometen a seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a promover el entendimiento entre todas las razas, y con tal objeto:

a) Cada Estado parte se compromete a no incurrir en ningún acto o práctica de discriminación racial contra personas, grupos de personas o instituciones y a velar por que todas las autoridades públicas e instituciones públicas, nacionales y locales, actúen en conformidad con esta obligación;

b) Cada Estado parte se compromete a no fomentar, defender o apoyar la discriminación racial practicada por cualesquiera personas u organizaciones;

c) Cada Estado parte tomará medidas efectivas para revisar las políticas gubernamentales nacionales y locales, y para enmendar, derogar o anular las leyes y las disposiciones reglamentarias que tengan como consecuencia crear la discriminación racial o perpetuarla donde ya exista;

d) Cada Estado parte prohibirá y hará cesar por todos los medios apropiados, incluso, si lo exigieran las circunstancias, medidas legislativas, la discriminación racial practicada por personas, grupos u organizaciones;

e) Cada Estado parte se compromete a estimular, cuando fuere el caso, organizaciones y movimientos multirraciales integracionistas y otros medios encaminados a eliminar las barreras entre las razas, y a desalentar todo lo que tienda a fortalecer la división racial.

2. Los Estados partes tomarán, cuando las circunstancias lo aconsejen, medidas especiales y concretas, en las esferas social, económica, cultural y en otras esferas, para asegurar el adecuado desenvolvimiento y protección de ciertos grupos raciales o de personas pertenecientes a estos grupos, con el fin de garantizar en condiciones de igualdad el pleno disfrute por dichas personas de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Esas medidas en ningún caso podrán tener como consecuencia el mantenimiento de derechos desiguales o separados para los diversos grupos raciales después de alcanzados los objetivos para los cuales se tomaron.

Artículo 3

 

Los Estados partes condenan especialmente la segregación racial y el apartheid y se comprometen a prevenir, prohibir y eliminar en los territorios bajo su jurisdicción todas las prácticas de esta naturaleza.

Artículo 4

Los Estados partes condenan toda la propaganda y todas las organizaciones que se inspiren en ideas o teorías basadas en la superioridad de una raza o de un grupo de personas de un determinado color u origen étnico, o que pretendan justificar o promover el odio racial y la discriminación racial, cualquiera que sea su forma, y se comprometen a tomar medidas inmediatas y positivas destinadas a eliminar toda incitación a tal discriminación o actos de tal discriminación, y, con ese fin, teniendo debidamente en cuenta los principios incorporados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como los derechos expresamente enunciados en el artículo 5 de la presente Convención, tomarán, entre otras, las siguientes medidas:

a) Declararán como acto punible conforme a la ley toda difusión de ideas basadas en la superioridad o en el odio racial, toda incitación a la discriminación racial, así como todo acto de violencia o toda incitación a cometer tales actos contra cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico, y toda asistencia a las actividades racistas, incluida su financiación;

b) Declararán ilegales y prohibirán las organizaciones, así como las actividades organizadas de propaganda y toda otra actividad de propaganda, que promuevan la discriminación racial e inciten a ella, y reconocerán que la participación en tales organizaciones o en tales actividades constituye un delito penado por la ley;

c) No permitirán que las autoridades ni las instituciones públicas nacionales o locales promuevan la discriminación racial o inciten a ella.

Artículo 5

En conformidad con las obligaciones fundamentales estipuladas en el artículo 2 de la presente Convención, los Estados partes se comprometen a prohibir y eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a garantizar el derecho de toda persona a la igualdad ante la ley, sin distinción de raza, color y origen nacional o étnico, particularmente en el goce de los derechos siguientes:

a) El derecho a la igualdad de tratamiento en los tribunales y todos los demás órganos que administran justicia;

b) El derecho a la seguridad personal y a la protección del Estado contra todo acto de violencia o atentado contra la integridad personal cometido por funcionarios públicos o por cualquier individuo, grupo o institución;

c) Los derechos políticos, en particular el de tomar parte en elecciones, elegir y ser elegido, por medio del sufragio universal e igual, el de participar en el gobierno y en la dirección de los asuntos públicos en cualquier nivel, y el de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas;

d) Otros derechos civiles, en particular:

 

i) El derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado;

ii) El derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país;

iii) El derecho a una nacionalidad;

iv) El derecho al matrimonio y a la elección del cónyuge;

v) El derecho a ser propietario, individualmente y en asociación con otros;

vi) El derecho a heredar;

vii) El derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión;

viii) El derecho a la libertad de opinión y de expresión;

ix) El derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas;

e) Los derechos económicos, sociales y culturales, en particular:

 

i) El derecho al trabajo, a la libre elección de trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo, a la protección contra el desempleo, a igual salario por trabajo igual y a una remuneración equitativa y satisfactoria;

ii) El derecho a fundar sindicatos y a sindicarse;

iii) El derecho a la vivienda;

iv) El derecho a la salud pública, la asistencia médica, la seguridad social y los servicios sociales;

v) El derecho a la educación y la formación profesional;

vi) El derecho a participar, en condiciones de igualdad, en las actividades culturales;

f) El derecho de acceso a todos los lugares y servicios destinados al uso público, tales como los medios de transporte, hoteles, restaurantes, cafés, espectáculos y parques.

Artículo 6

 

Los Estados partes asegurarán a todas las personas que se hallen bajo su jurisdicción, protección y recursos efectivos, ante los tribunales nacionales competentes y otras instituciones del Estado, contra todo acto de discriminación racial que, contraviniendo la presente Convención, viole sus derechos humanos y libertades fundamentales, así como el derecho a pedir a esos tribunales satisfacción o reparación justa y adecuada por todo daño de que puedan ser víctimas como consecuencia de tal discriminación.

Artículo 7

 

Los Estados partes se comprometen a tomar medidas inmediatas y eficaces, especialmente en las esferas de la enseñanza, la educación, la cultura y la información, para combatir los prejuicios que conduzcan a la discriminación racial y para promover la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y los diversos grupos raciales o étnicos, así como para propagar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial y de la presente Convención.

Parte II

Artículo 8

 

1. Se constituirá un Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (denominado en adelante el Comité) compuesto de dieciocho expertos de gran prestigio moral y reconocida imparcialidad, elegidos por los Estados partes entre sus nacionales, los cuales ejercerán sus funciones a título personal; en la constitución del Comité se tendrá en cuenta una distribución geográfica equitativa y la representación de las diferentes formas de civilización, así como de los principales sistemas jurídicos.

2. Los miembros del Comité serán elegidos en votación secreta de una lista de personas designadas por los Estados partes. Cada uno de los Estados partes podrá designar una persona entre sus propios nacionales.

3. La elección inicial se celebrará seis meses después de la fecha de entrada en vigor de la presente Convención. Al menos tres meses antes de la fecha de cada elección, el Secretario General de las Naciones Unidas dirigirá una carta a los Estados partes invitándoles a que presenten sus candidaturas en un plazo de dos meses. El Secretario General preparará una lista por orden alfabético de todas las personas designadas de este modo, indicando los Estados partes que las han designado, y la comunicará a los Estados partes.

4. Los miembros del Comité serán elegidos en una reunión de los Estados partes que será convocada por el Secretario General y se celebrará en la Sede de las Naciones Unidas. En esta reunión, para la cual formarán quórum dos tercios de los Estados partes, se considerarán elegidos para el Comité los candidatos que obtengan el mayor número de votos y la mayoría absoluta de los votos de los representantes de los Estados partes presentes y votantes.

5. a) Los miembros del Comité serán elegidos por cuatro años. No obstante, el mandato de nueve de los miembros elegidos en la primera elección expirará al cabo de dos años; inmediatamente después de la primera elección el Presidente del Comité designará por sorteo los nombres de esos nueve miembros.

b) Para cubrir las vacantes imprevistas, el Estado parte cuyo experto haya cesado en sus funciones como miembro del Comité, designará entre sus nacionales a otro experto, a reserva de la aprobación del Comité.

6. Los Estados partes sufragarán los gastos de los miembros del Comité mientras éstos desempeñen sus funciones.

Artículo 9

1. Los Estados partes se comprometen a presentar al Secretario General de las Naciones Unidas, para su examen por el Comité, un informe sobre las medidas legislativas, judiciales, administrativas o de otra índole que hayan adoptado y que sirvan para hacer efectivas las disposiciones de la presente Convención: a) dentro del plazo de un año a partir de la entrada en vigor de la Convención para el Estado de que se trate; y b) en lo sucesivo, cada dos años y cuando el Comité lo solicite. El Comité puede solicitar más información a los Estados partes.

2. El Comité informará cada año, por conducto del Secretario General, a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre sus actividades y podrá hacer sugerencias y recomendaciones de carácter general basadas en el examen de los informes y de los datos transmitidos por los Estados partes. Estas sugerencias y recomendaciones de carácter general se comunicarán a la Asamblea General, junto con las observaciones de los Estados partes, si las hubiere. 

Artículo 10

 

1. El Comité aprobará su propio reglamento.

2. El Comité elegirá su Mesa por un período de dos años.

3. El Secretario General de las Naciones Unidas facilitará al Comité los servicios de secretaría.

4. Las reuniones del Comité se celebrarán normalmente en la Sede de las Naciones Unidas.

Artículo 11

 

1. Si un Estado parte considera que otro Estado parte no cumple las disposiciones de la presente Convención, podrá señalar el asunto a la atención del Comité. El Comité transmitirá la comunicación correspondiente al Estado parte interesado. Dentro de los tres meses, el Estado que recibe la comunicación presentará al Comité explicaciones o declaraciones por escrito para aclarar la cuestión y exponer qué medida correctiva hubiere, en su caso, adoptado.

2. Si el asunto no se resuelve a satisfacción de ambas partes, mediante negociaciones bilaterales o algún otro procedimiento adecuado, en un plazo de seis meses a partir del momento en que el Estado destinatario reciba la comunicación inicial, cualquiera de los dos Estados tendrá derecho a someter nuevamente el asunto al Comité mediante la notificación al Comité y al otro Estado.

3. El Comité conocerá de un asunto que se le someta, de acuerdo con el párrafo 2 del presente artículo, cuando se haya cerciorado de que se han interpuesto y agotado todos los recursos de jurisdicción interna, de conformidad con los principios del derecho internacional generalmente admitidos. No se aplicará esta regla cuando la substanciación de los mencionados recursos se prolongue injustificadamente.

4. En todo asunto que se le someta, el Comité podrá pedir a los Estados partes interesados que faciliten cualquier otra información pertinente.

5. Cuando el Comité entienda en cualquier asunto derivado del presente artículo, los Estados partes interesados podrán enviar un representante, que participará sin derecho a voto en los trabajos del Comité mientras se examine el asunto.

Artículo 12

 

1. a) Una vez que el Comité haya obtenido y estudiado toda la información que estime necesaria, el Presidente nombrará una Comisión Especial de Conciliación (denominada en adelante la Comisión), integrada por cinco personas que podrán o no ser miembros del Comité. Los miembros de la Comisión serán designados con el consentimiento pleno y unánime de las partes en la controversia y sus buenos oficios se pondrán a disposición de los Estados interesados a fin de llegar a una solución amistosa del asunto, basada en el respeto a la presente Convención.

b) Si, transcurridos tres meses, los Estados partes en la controversia no llegan a un acuerdo sobre la totalidad o parte de los miembros de la Comisión, los miembros sobre los que no haya habido acuerdo entre los Estados partes en la controversia serán elegidos por el Comité, de entre sus propios miembros, por voto secreto y por mayoría de dos tercios.

2. Los miembros de la Comisión ejercerán sus funciones a título personal. No deberán ser nacionales de los Estados partes en la controversia, ni tampoco de un Estado que no sea parte en la presente Convención.

3. La Comisión elegirá su propio Presidente y aprobará su propio reglamento.

4. Las reuniones de la Comisión se celebrarán normalmente en la Sede de las Naciones Unidas o en cualquier otro lugar conveniente que la Comisión decida.

5. La secretaría prevista en el párrafo 3 del artículo 10 prestará también servicios a la Comisión cuando una controversia entre Estados partes motive su establecimiento.

6. Los Estados partes en la controversia compartirán por igual todos los gastos de los miembros de la Comisión, de acuerdo con una estimación que hará el Secretario General de las Naciones Unidas.

7. El Secretario General podrá pagar, en caso necesario, los gastos de los miembros de la Comisión, antes de que los Estados partes en la controversia sufraguen los costos de acuerdo con el párrafo 6 del presente artículo.

8. La información obtenida y estudiada por el Comité se facilitará a la Comisión, y ésta podrá pedir a los Estados interesados que faciliten cualquier otra información pertinente.

Artículo 13

 

1. Cuando la Comisión haya examinado detenidamente el asunto, preparará y presentará al Presidente del Comité un informe en el que figuren sus conclusiones sobre todas las cuestiones de hecho pertinentes al asunto planteado entre las partes y las recomendaciones que la Comisión considere apropiadas para la solución amistosa de la controversia.

2. El Presidente del Comité transmitirá el informe de la Comisión a cada uno de los Estados partes en la controversia. Dentro de tres meses, dichos Estados notificarán al Presidente del Comité si aceptan o no las recomendaciones contenidas en el informe de la Comisión.

3. Transcurrido el plazo previsto en el párrafo 2 del presente artículo, el Presidente del Comité comunicará el informe de la Comisión y las declaraciones de los Estados partes interesados a los demás Estados partes en la presente Convención.

Artículo 14

 

1. Todo Estado parte podrá declarar en cualquier momento que reconoce la competencia del Comité para recibir y examinar comunicaciones de personas o grupos de personas comprendidas dentro de su jurisdicción, que alegaren ser víctimas de violaciones, por parte de ese Estado, de cualquiera de los derechos estipulados en la presente Convención. El Comité no recibirá ninguna comunicación referente a un Estado parte que no hubiere hecho tal declaración.

2. Todo Estado parte que hiciere una declaración conforme al párrafo 1 del presente artículo podrá establecer o designar un órgano, dentro de su ordenamiento jurídico nacional, que será competente para recibir y examinar peticiones de personas o grupos de personas comprendidas dentro de su jurisdicción, que alegaren ser víctimas de violaciones de cualquiera de los derechos estipulados en la presente Convención y hubieren agotado los demás recursos locales disponibles.

3. La declaración que se hiciere en virtud del párrafo 1 del presente artículo y el nombre de cualquier órgano establecido o designado con arreglo al párrafo 2 del presente artículo serán depositados, por el Estado parte interesado, en poder del Secretario General de las Naciones Unidas, quien remitirá copias de los mismos a los demás Estados partes. Toda declaración podrá retirarse en cualquier momento mediante notificación dirigida al Secretario General, pero dicha notificación no surtirá efectos con respecto a las comunicaciones que el Comité tenga pendientes.

4. El órgano establecido o designado de conformidad con el párrafo 2 del presente artículo llevará un registro de las peticiones y depositará anualmente, por los conductos pertinentes, copias certificadas del registro en poder del Secretario General, en el entendimiento de que el contenido de las mismas no se dará a conocer públicamente.

5. En caso de que no obtuviere reparación satisfactoria del órgano establecido o designado con arreglo al párrafo 2 del presente artículo, el peticionario tendrá derecho a comunicar el asunto al Comité dentro de los seis meses.

6. a) El Comité señalará confidencialmente toda comunicación que se le remita a la atención del Estado parte contra quien se alegare una violación de cualquier disposición de la presente Convención, pero la identidad de las personas o grupos de personas interesadas no se revelará sin su consentimiento expreso. El Comité no aceptará comunicaciones anónimas.

b) Dentro de los tres meses, el Estado que reciba la comunicación presentará al Comité explicaciones o declaraciones por escrito para aclarar la cuestión y exponer qué medida correctiva, si la hubiere, ha adoptado.

7. a) El Comité examinará las comunicaciones teniendo en cuenta todos los datos puestos a su disposición por el Estado parte interesado y por el peticionario. El Comité no examinará ninguna comunicación de un peticionario sin antes cerciorarse de que dicho peticionario ha agotado todos los recursos internos disponibles. Sin embargo, no se aplicará esta regla cuando la substanciación de los mencionados recursos se prolongue injustificadamente.

b) El Comité presentará al Estado parte interesado y al peticionario sus sugerencias y recomendaciones, si las hubiere.

8. El Comité incluirá en su informe anual un resumen de tales comunicaciones y, cuando proceda, un resumen de las explicaciones y declaraciones de los Estados partes interesados, así como de sus propias sugerencias y recomendaciones.

9. El Comité será competente para desempeñar las funciones previstas en este artículo sólo cuando diez Estados partes en la presente Convención, por lo menos, estuvieren obligados por declaraciones presentadas de conformidad con el párrafo 1 de este artículo.

Artículo 15

 

1. En tanto no se alcancen los objetivos de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales que figura en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960, las disposiciones de la presente Convención no limitarán de manera alguna el derecho de petición concedido a esos pueblos por otros instrumentos internacionales o por las Naciones Unidas y sus organismos especializados.

2. a) El Comité constituido en virtud del párrafo 1 del artículo 8 de la presente Convención recibirá copia de las peticiones de los órganos de las Naciones Unidas que entienden de asuntos directamente relacionados con los principios y objetivos de la presente Convención, y comunicará a dichos órganos, sobre dichas peticiones, sus opiniones y recomendaciones, al considerar las peticiones presentadas por los habitantes de los territorios bajo administración fiduciaria o no autónomos, y de cualesquiera otros territorios a los cuales se aplique la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, relativas a asuntos tratados en la presente Convención y sometidos a examen de los mencionados órganos.

b) El Comité recibirá de los órganos competentes de las Naciones Unidas copia de los informes sobre las medidas legislativas, judiciales, administrativas o de otra índole que, en relación directa con los principios y objetivos de esta Convención, hayan aplicado las Potencias administradoras en los territorios mencionados en el anterior inciso a, y comunicará sus opiniones y recomendaciones a esos órganos.

3. El Comité incluirá en su informe a la Asamblea General un resumen de las peticiones e informes que haya recibido de los órganos de las Naciones Unidas y las opiniones y recomendaciones que les haya comunicado acerca de tales peticiones e informes.

4. El Comité pedirá al Secretario General de las Naciones Unidas toda la información disponible que guarde relación con los objetivos de la presente Convención y que se refiera a los territorios mencionados en el inciso adel párrafo 2 del presente artículo.

Artículo 16

 

Las disposiciones de la presente Convención relativas al arreglo de controversias o denuncias regirán sin perjuicio de otros procedimientos para solucionar las controversias o denuncias en materia de discriminación establecidos en los instrumentos constitucionales de las Naciones Unidas y sus organismos especializados o en convenciones aprobadas por ellos, y no impedirán que los Estados partes recurran a otros procedimientos para resolver una controversia, de conformidad con convenios internacionales generales o especiales que estén en vigor entre ellos.

Parte III

Artículo 17

 

1. La presente Convención estará abierta a la firma de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas o miembros de algún organismo especializado, así como de todo Estado parte en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia y de cualquier otro Estado invitado por la Asamblea General de las Naciones Unidas a ser parte en la presente Convención.

2. La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instrumentos de ratificación se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

Artículo 18

 

1. La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cualquiera de los Estados mencionados en el párrafo 1 del artículo 17 supra.

2. Los instrumentos de adhesión se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

Artículo 19

 

1. La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que haya sido depositado el vigésimo séptimo instrumento de ratificación o de adhesión en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

2. Para cada Estado que ratifique la presente Convención o se adhiera a ella después de haber sido depositado el vigésimo séptimo instrumento de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de ratificación o de adhesión.

Artículo 20

 

1. El Secretario General de las Naciones Unidas recibirá y comunicará a todos los Estados que sean o lleguen a ser partes en la presente Convención los textos de las reservas formuladas por los Estados en el momento de la ratificación o de la adhesión. Todo Estado que tenga objeciones a una reserva notificará al Secretario General que no la acepta, y esta notificación deberá hacerse dentro de los noventa días siguientes a la fecha de la comunicación del Secretario General.

2. No se aceptará ninguna reserva incompatible con el objeto y el propósito de la presente Convención, ni se permitirá ninguna reserva que pueda inhibir el funcionamiento de cualquiera de los órganos establecidos en virtud de la presente Convención. Se considerará que una reserva es incompatible o inhibitoria si, por lo menos, las dos terceras partes de los Estados partes en la Convención formulan objeciones a la misma.

3. Toda reserva podrá ser retirada en cualquier momento, enviándose para ello una notificación al Secretario General. Esta notificación surtirá efecto en la fecha de su recepción.

Artículo 21

 

Todo Estado parte podrá denunciar la presente Convención mediante notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un año después de la fecha en que el Secretario General haya recibido la notificación.

Artículo 22

 

Toda controversia entre dos o más Estados partes con respecto a la interpretación o a la aplicación de la presente Convención, que no se resuelva mediante negociaciones o mediante los procedimientos que se establecen expresamente en ella, será sometida a la decisión de la Corte Internacional de Justicia a instancia de cualquiera de las partes en la controversia, a menos que éstas convengan en otro modo de solucionarla.

Artículo 23

 

1. Todo Estado parte podrá formular en cualquier tiempo una demanda de revisión de la presente Convención por medio de notificación escrita dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas.

2. La Asamblea General de las Naciones Unidas decidirá sobre las medidas que deban tomarse, si hubiere lugar, respecto a tal demanda.

Artículo 24

 

El Secretario General de las Naciones Unidas comunicará a todos los Estados mencionados en el párrafo 1 del artículo 17 supra:

a) Las firmas, ratificaciones y adhesiones conformes con lo dispuesto en los artículos 17 y 18;

b) La fecha en que entre en vigor la presente Convención, conforme a lo dispuesto en el artículo 19;

c) Las comunicaciones y declaraciones recibidas en virtud de los artículos 14, 20 y 23;

d) Las denuncias recibidas en virtud del artículo 21.

Artículo 25

 

1. La presente Convención, cuyos textos en chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente auténticos, será depositada en los archivos de las Naciones Unidas.

2. El Secretario General de las Naciones Unidas enviará copias certificadas de la presente Convención a todos los Estados pertenecientes a cualquiera de las categorías mencionadas en el párrafo 1 del artículo 17 supra.

 

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4 Abril 2010

"Yo tengo un sueño"

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C. Lea el texto completo de una oratoria histórica.

Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.

Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.

Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en idece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Martin Luther King Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color
Martin Luther King

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".

Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

Sofocante verano del descontento

También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.

Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.

Pruebas y tribulaciones

Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia
MLK

Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.

Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.

No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

El sueño

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad
MLK

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"

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28 Marzo 2010

Declaración de Independencia de los Estados Unidos

 

 

Thomas Jefferson (13 de abril de 1743 - 4 de julio de 1826) fue el tercer presidente de los Estados Unidos de América

También es conocido por el hecho de ser el autor principal de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y por fundar la Universidad de Virginia (1819), que fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1987. 

Declaración de Independencia de los Estados Unidos

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro, y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y del Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la Humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación.

Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla, o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad.

Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias; y tal es ahora la necesidad que las compele a alterar su antiguo sistema. La historia del presente Rey de la Gran-Bretaña, es una historia de repetidas injurias y usurpaciones, cuyo objeto principal es y ha sido el establecimiento de una absoluta tiranía sobre estos estados. Para probar esto, sometemos los hechos al juicio de un mundo imparcial.

Ha rehusado asentir a las leyes más convenientes y necesarias al bien público de estas colonias, prohibiendo a sus gobernadores sancionar aun aquellas que eran de inmediata y urgente necesidad a menos que se suspendiese su ejecución hasta obtener su consentimiento, y estando así suspensas las ha desatendido enteramente.

Ha reprobado las providencias dictadas para la repartición de distritos de los pueblos, exigiendo violentamente que estos renunciasen el derecho de representación en sus legislaturas, derecho inestimable para ellos, y formidable sólo para los tiranos.

Ha convocado cuerpos legislativos fuera de los lugares acostumbrados, y en sitos distantes del depósito de sus registros públicos con el único fin de molestarlos hasta obligarlos a convenir con sus medidas, y cuando estas violencias no han tenido el efecto que se esperaba, se han disuelto las salas de representantes por oponerse firme y valerosamente a las invocaciones proyectadas contra los derechos del pueblo, rehusando por largo tiempo después de desolación semejante a que se eligiesen otros, por lo que los poderes legislativos, incapaces de aniquilación, han recaído sobre el pueblo para su ejercicio, quedando el estado, entre tanto, expuesto a todo el peligro de una invasión exterior y de convulsiones internas.

Se ha esforzado en estorbar los progresos de la población en estos estados, obstruyendo a este fin las leyes para la naturalización de los extranjeros, rehusando sancionar otras para promover su establecimiento en ellos, y prohibiéndoles adquirir nuevas propiedades en estos países.

En el orden judicial, ha obstruido la administración de justicia, oponiéndose a las leyes necesarias para consolidar la autoridad de los tribunales, creando jueces que dependen solamente de su voluntad, por recibir de él el nombramiento de sus empleos y pagamento de sus sueldos, y mandando un enjambre de oficiales para oprimir a nuestro pueblo y empobrecerlo con sus estafas y rapiñas.

Ha atentado a la libertad civil de los ciudadanos, manteniendo en tiempo de paz entre nosotros tropas armadas, sin el consentimiento de nuestra legislatura: procurando hacer al militar independiente y superior al poder civil: combinando con nuestros vecinos, con plan despótico para sujetarnos a una jurisdicción extraña a nuestras leyes y no reconocida por nuestra constitución: destruyendo nuestro tráfico en todas las partes del mundo y poniendo contribuciones sin nuestro consentimiento: privándonos en muchos casos de las defensas que proporciona el juicio por jurados: transportándonos mas allá de los mares para ser juzgados por delitos supuestos: aboliendo el libre sistema de la ley inglesa en una provincia confinante: alterando fundamentalmente las formas de nuestros gobiernos y nuestras propias legislaturas y declarándose el mismo investido con el poder de dictar leyes para nosotros en todos los casos, cualesquiera que fuesen.

Ha abdicado el derecho que tenía para gobernarnos, declarándonos la guerra y poniéndonos fuera de su protección: haciendo el pillaje en nuestros mares; asolando nuestras costas; quitando la vida a nuestros conciudadanos y poniéndonos a merced de numerosos ejércitos extranjeros para completar la obra de muerte, desolación y tiranía comenzada y continuada con circunstancias de crueldad y perfidia totalmente indignas del jefe de una nación civilizada.

Ha compelido a nuestros conciudadanos hechos prisioneros en alta mar a llevar armas contra su patria, constituyéndose en verdugos de sus hermanos y amigos: excitando insurrecciones domésticas y procurando igualmente irritar contra nosotros a los habitantes de las fronteras, los indios bárbaros y feroces cuyo método conocido de hacer la guerra es la destrucción de todas las edades, sexos y condiciones.

A cada grado de estas opresiones hemos suplicado por la reforma en los términos más humildes; nuestras súplicas han sido contestadas con repetidas injurias. Un príncipe cuyo carácter está marcado por todos los actos que definen a un tirano, no es apto para ser el gobernador de un pueblo libre.

Tampoco hemos faltado a la consideración debida hacia nuestros hermanos los habitantes de la Gran Bretaña; les hemos advertido de tiempo en tiempo del atentado cometido por su legislatura en extender una ilegítima jurisdicción sobre las nuestras. Les hemos recordado las circunstancias de nuestra emigración y establecimiento en estos países; hemos apelado a su natural justicia y magnanimidad, conjurándolos por los vínculos de nuestro origen común a renunciar a esas usurpaciones que inevitablemente acabarían por interrumpir nuestra correspondencia y conexiones. También se han mostrado sordos a la voz de la justicia y consanguinidad. Debemos, por tanto, someternos a la necesidad que anuncia nuestra separación, y tratarlos como al resto del género humano: enemigos en la guerra y amigos en la paz .

 

Por tanto, Nosotros, los Representantes de los Estados Unidos, reunidos en Congreso General, apelando al Juez supremo del Universo, por la rectitud de nuestras intenciones, y en el nombre y con la autoridad del pueblo de estas colonias, publicamos y declaramos lo presente: que estas colonias son, y por derecho deben ser, estados libres e independientes; que están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona británica: que toda conexión política entre ellas y el estado de la Gran Bretaña, es y debe ser totalmente disuelta, y que como estados libres e independientes, tienen pleno poder para hacer la guerra, concluir la paz, contraer alianzas, establecer comercio y hacer todos los otros actos que los estados independientes pueden por derecho efectuar. Así que, para sostener esta declaración con una firme confianza en la protección divina, nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.

 

 

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8 Marzo 2010

El Día Internacional de la Mujer cumple 100 años.

 

El Día Internacional de la Mujer, cumple 100 años.

Celebrado el 8 de marzo de cada año, el Día Internacional de la Mujer, jornada consagrada a la lucha por la igualdad y la emancipación de las mujeres inspirada por una feminista alemana, cumple este lunes cien años de existencia.

Esta feminista y socialista alemana, amiga de Lenin, llamada Clara Zetkin lo propuso en una conferencia feminista que se celebraba en Copenhagen en agosto de 1910 y la cuestión fue aprobada por unanimidad de las delegadas de los 17 países asistentes a la conferencia.

La primera celebración, el 19 de marzo de 1911, reunió a cientos de miles de personas en varios países europeos, particularmente en Alemania y Austria, que reclamaban sobre todo el derecho de voto para las mujeres.

La fecha del 8 de marzo quedó definitivamente fijada en 1917. Ese día, miles de trabajadoras rusas se pusieron en huelga y manifestaron en San Petersburgo pidiendo pan y paz.

Sin lugar a dudas, las mujeres han conquistado desde entonces numerosos derechos cívicos, políticos, sociales y laborales, pero un siglo después la plena igualdad con el hombre sigue siendo un objetivo pendiente, y en la gran mayoría de los países las mujeres siguen sufriendo, en mayor o menor medida, discriminaciones de todo tipo cuando no situaciones de opresión.

Fue en 1977, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, bajo la presión de los movimientos feministas de los años sesenta y setenta, que a los tradicionales reclamos de igualdad sumaron la lucha contra el sexismo y por la autonomía de la mujer, las Naciones Unidas deciden incorporar oficialmente el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, al calendario de celebraciones mundiales de las Naciones Unidas.

A principios del pasado año 2009, concretamente en Febrero, recogía en mi blog www.ringostar.lacoctelera.net  la extraordinaria noticia de que la estadounidense Lilly Ledbetter, había conseguido de un Obama recién aterrizado en la Casa Blanca, que La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobara y enviara al Despacho Oval la "Lilly Ledbetter Fair Pay Act", una norma que promueve la equidad salarial entre hombre y mujer.

El título de la disposición, Ley Lilly Ledbetter de Equiparación de Salarios por Igualdad de Trabajo, reconoce el mérito de una ex empleada de la empresa de neumáticos Goodyear, en Gadsden, Alabama, en la que trabajó como supervisora y que poco antes de jubilarse se enteró de que durante 15 años la empresa le había pagado un 40% menos de sueldo que a sus colegas hombres por realizar el mismo tipo de trabajo.

En Septiembre del mismo año 2009, me hacía eco en mi blog, anteriormente mencionado, del argumento de Agora, la superproducción de Amenabar, que versaba sobre la vida de Hipatia de Alejandría. Esta mujer, supo imponerse, en un mundo dominado por los hombres, aprovechando la posición de su padre y trabajando con esfuerzo y tesón en los campos de las matemáticas y la filosofía.

La leyenda de Hipatia de Alejandría nos muestra a una joven, culta y bella, matemática y filósofa, cuya muerte violenta marca un punto de inflexión entre la cultura del razonamiento griego y el oscurantismo del mundo medieval, que, a mi juicio, sumió a la humanidad en un periodo del que aun no nos hemos recuperado del todo.

Mi madre, una mujer entregada en cuerpo y alma a su familia, a su marido y a sus once hijos, que hoy a sus cerca de noventa años, sigue siendo una mujer luchadora a su estilo, por su familia y por sus creencias basadas en los valores del ser humano y en la moral cristiana. Ella que lo mas probable, no ha oído hablar de esas tres mujeres que he mencionado en mi relato: Clara Zetkin, Lilly Ledbetter e Hipatia de Alejandría, es una mas de la gran cantidad de mujeres que, gracias al empuje y la casta de las tres, hoy viven en mejores condiciones de igualdad con los hombres, pero con la preocupación y el desasosiego de que millones y millones de mujeres siguen esperando por el mas importante derecho de los seres humanos: la igualdad.

 ¡¡¡Felicidades a todas las mujeres sobre la faz de la tierra. Seguiremos luchando!!!

 

 

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José María Barrientos

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Soy un hombre libre, honrado y de buenas costumbres, que tengo por fislosofía propia de vida, que todos los dias amanece para todos, que nadie tiene la verdad absoluta y que, como dijo Heráclito de Efeso, todo cambia constantemente. Siempre con pensamiento positivo y proactividad:. Buscando siempre LA LUZ que ilumine mi camino, LA FUERZA, que me ayude a culminarlo y LA BELLEZA que lo adorne para todos los que me acompañan en MI CAMINO:. Con esta filosofía me lanzo diariamente al "terrero" de la vida e intento cumplir con mi única misión: SER HUMANO

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