Aena: ¿Mediocridad o incompetencia?

Que la industria turística es la principal fuente de riqueza de Canarias, creo que a estas alturas, no se le esconde a nadie. Y que con la Navidad da comienzo la temporada alta de esta fundamental actividad económica, tan importante para nosotros los canarios, creo que es también algo sabido por propios y extraños.
Sin embargo, parece que los últimos acontecimientos acaecidos en nuestros aeropuertos, demuestran que hay a quien todo lo anteriormente dicho le importa bastante poco.
Nuestro turismo y fundamentalmente su futuro, depende principalmente y entre otros, de tres factores de gestión, que son: La puesta a punto de nuestros destinos, la conectividad, y la promoción selectiva y efectiva de nuestras marcas turísticas.
Pues bien, aunque todos parecemos tenerlo muy claro, en unos casos por incompetencia manifiesta y en otros por mediocridad ramplona, las dos primeras tareas es decir la puesta a punto y la conectividad, que dependen del Gobierno de España, no acaban de funcionar con el rigor y la profesionalidad que la importante actividad turística canaria requiere.
Menos mal que al menos, la promoción turística de las islas, tarea que si depende de nuestro Gobierno de Canarias, parece que funciona y, a la vista está, produce resultados al sector.
Primero tenemos que soportar una huelga encubierta de controladores aéreos, que dependen de Aena, es decir del Ministerio de Fomento del Gobierno central, dirigido por el insigne socialista José Blanco, sin que nadie ponga solución al tema, con lo que nuestros clientes, los turistas que llegaban o salían de Canarias en esos primeros días de la temporada alta, se llevaron una impresión mas que negativa del funcionamiento de nuestros servicios, lo que es nefasto para la buena marcha de la actividad turística y por supuesto para el bolsillo de todos los canarios.
En esto del turismo, como en casi todo lo que tenga que ver con los servicios, la promoción boca-oído es la que mejor y más efectivamente funciona. ¿Se imaginan lo que habrán pensado y dicho de nosotros, esos miles y miles de turistas que han tenido que aguantar horas y horas de espera para llegar o salir de Canarias?¿Será mediocridad o será incompetencia?
No se si sabe, querido lector, que nuestras tasas aeroportuarias, que cada usuario (turista o no) de las infraestructuras de los aeropuertos canarios, tiene que pagar, son las mas caras de Europa, entre otras cosas por lo irracional del sistema de retribución de los controladores aéreos, con una media de ingresos anuales de 350.000 euros por controlador (7.599,6 euros, es el salario base).
Pues bien, cuando parecía que ese asunto volvía a la normalidad, después por supuesto, del irreparable daño causado nuevamente a nuestra imagen turística, otra vez Aena, Fomento y José Blanco al frente, nos vuelven a sorprender, muy ingratamente por supuesto, con otra perla de su nutrido repertorio de incompetencias y mediocridades: el generador que alimenta todo el sistema operativo de las torres de control aéreo de Canarias, deja de funcionar y por ello se suspende todo el trafico aéreo en las islas.
De nuevo las colas de los turistas, las protestas con razón, y la ruina de unas vacaciones, que se supone tenían que haber sido idílicas y maravillosas, y todo en detrimento de nuestra imagen comercial turística y del maltratado bolsillo de todos los canarios.
Me tengo que volver a hacer la misma pregunta: ¿Es mediocridad o incompetencia? ¿O ambas cosas?
Y por si esto no fuera suficiente, el otro factor fundamental en la gestión de nuestro turismo: la puesta a punto de nuestros destinos, que depende esencialmente de la efectividad de los órganos que, en Febrero del año pasado creó el Ministerio de Turismo del Gobierno central, es decir, los Consorcios para la renovación turística, siguen sin dar su fruto en Canarias, o por lo menos sin dar respuesta a las principales problemáticas que el sector tiene planteadas en las islas, en materia de renovación y puesta al día.
Con este panorama, amigo lector, ¿no sería conveniente que todos los recursos fundamentales para las islas estuviesen en nuestras manos?
Dice el refrán que el ojo del amo engorda el caballo. ¿O no?
